martes, 12 de junio de 2012

Pequeños gestos, hacen grandes rasgos.

Que me pierdo en tu sonrisa cuando hablas, que no puedo estar sin verte dos días.
Que me importas cuando estas mal y cuando no, cuando dices que lloras y cuando dices que sonríes, cuando no te veo y cuando sí, cuando me acuerdo de ti... 
Sinceramente nunca había pensado en todo lo que se podía llegar a querer a alguien, suponía que era algo difícil de ver y de sentir, y que ya tendría tiempo para ello. 
Pero... Cada vez me doy más cuenta y estoy más convencida, de que es difícil y casi imposible querer más de lo que ya te quiero.

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