domingo, 19 de agosto de 2012

A veces considero que es mejor no pensar. 
Porque, ¿qué vas a conseguir dándole vueltas y más vueltas a todo?
Consigues cansarte, amargarte, desganarte... 
Pero después de que te hayas llevado alguna que otra decepción, cuando empiezas a dejar de ver siempre lo malo e intentas poner de tu parte para que todo vuelva a la normalidad, por fin ocurre algo bueno. 
Hay cosas inevitables, por más que se intenten disuadir. 
Por muy mala que sea la situación, por difíciles que parezcan las cosas, puedes acabar consiguiendo eso que te proponías. 
A veces puede parecer inalcanzable, pero... ¿De qué sirve rendirse a la primera de cambio? 
No todo son rosas en el camino. 
¿Piensas que este va a ser el último problema que tengas? 
Te equivocas, vas a tener muchos mas, tienes una vida por delante. 
Pero te será más fácil seguir adelante si tienes a tu lado a las personas correctas. Puede que entren otras en tu vida, y puede que salgan otras tantas, pero las correctas, se quedarán ahí siempre. Solo si son las correctas.
Para esto, mejor no mirar atrás, mejor no cerrar los ojos. La mejor manera de conseguirlo es poner de tu parte, y saber que hay una pequeña posibilidad, aunque sea una entre un millón, de que consigas eso que te propones. 
Fuera pesimismo. Fuera calentamientos de coco.


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