Y son de esos días en los que piensas que no vales nada, que a nadie le importas y que nada te importa.
Que todo lo bonito pasa en las pelis y que lo único que puedes hacer es tragártelas una a una.
Que todo lo bonito pasa en las pelis y que lo único que puedes hacer es tragártelas una a una.
Que te das cuenta de que las palabras hieren.
Que hacer cosas por la gente solo me recuerda que ellos no siempre harán lo mismo por mi.
Que no entiendes nada, que no lo quieres entender.
Que en tu cabeza solo hay un mono tocando el xilófono porque no tienes nada más interesante en lo que pensar.
Obvio que no quiero que acabe, pero tampoco quiero que siga.
Que lios ¿verdad? ¿Quién sabe? ¿Yo lo sé? No, no lo sé.
Que mañana todo habrá acabado, que todo esto se quedará en el olvido.
Que mañana será otro día.
Pero siempre existe algo que se llama ser gilipollas que me hace recordarlo.
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